Mujeres Caminando por la Verdad Premio Nacional a la Defensa de los Derechos Humanos

Hoy, Día Nacional de los Derechos Humanos, en la ceremonia realizada en horas de la mañana en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación de Bogotá, agencias de cooperación internacional otorgaron a Mujeres Caminando por la Verdad de la Comuna 13, el Premio Nacional a la Defensa los Derechos Humanos Colombia 2015 en la categoría ‘Experiencia colectiva del año’.

Este premio concedido por la comunidad internacional, con el liderazgo de Diakonía Programa Colombia (una de las agencias de cooperación internacional), es una 'iniciativa con la que se busca reconocer el trabajo de los defensores y defensoras en todo el territorio nacional'.

El jurado compuesto por tres activistas de derechos humanos de los Estados Unidos, uno europeo, tres latinoamericanos y siete colombianos destacó el papel de Mujeres Caminando por la Verdad en su lucha por la memoria y contra la impunidad.

El grupo de Mujeres Caminando por la Verdad es una organización conformada por las madres, esposas, hijas y hermanas de personas asesinadas o desaparecidas en la Comuna 13 de  la ciudad de Medellín en Colombia, en el marco de operativos militares realizados en los años 2002 y 2003 por la Fuerza Pública en conjunto con integrantes del bloque paramilitar Cacique Nutibara. Muchas de ellas han sido también víctimas de tortura, violencia sexual, amenazas, despojo de viviendas y desplazamiento forzado, entre otras modalidades de agresión y, a pesar de las denuncias, sus casos continúan en la impunidad.

Recientemente, el mundo reconoció su lucha por hacer posible el proceso de búsqueda de personas desaparecidas, quienes se presume se encuentran inhumadas clandestinamente en La Arenera, sector de La Escombrera, un depósito de desechos de construcción en la comuna.

Son 13 años de lucha y resistencia de la organización en busca de su dignificación como víctimas y del reconocimiento de sus derechos a la verdad, a la justicia, a la reparación integral y a la no repetición.

En el año 2001 el grupo se manifestó por primera vez en un evento convocado en el Liceo de las Independencias (Comuna 13) donde asistieron diversas embajadas y la Oficina del Alto Comisionado para los derechos humanos en Colombia de las Naciones Unidas, exigiendo la no militarización del territorio. Luego realizaron un plantón en la plaza La Alpujarra, al frente del centro administrativo de Medellín. Nadie las escuchó. Un año después, en el marco de las 12 operaciones militares llevadas a cabo en la Comuna, salieron con pañuelos blancos para protestar de manera pacífica frente a las balas que la Fuerza Pública disparaba hacia sus casas.

A partir de este momento, iniciaron la realización de encuentros de apoyo psicosocial en compañía de algunas organizaciones y profesionales voluntarios. Igualmente denunciaron los múltiples crímenes cometidos contra la población a través de actos simbólicos de memoria, plantones, vigilias, entre otros y se dirigieron a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para ser escuchadas.

En el año 2006 convocaron a la primera movilización masiva en la Escombrera para conmemorar la Operación Orión y empezaron a exigir el cierre del sector llamado el Salado. Asimismo, solicitaron a un juez de los Estados Unidos que reconociera sus derechos y que se juzgara al ex comandante del Bloque Cacique Nutibara de las AUC, Diego Fernando Murillo Bejarano, alias Don Berna, por sus crímenes en la Comuna y no solo por narcotráfico. Aunque no lo obtuvieron, se logró que éste último reconociera la connivencia entre la Fuerza Pública y los paramilitares en los operativos de 2002 y 2003, señalando la responsabilidad del ex general Mario Montoya Uribe.

En 2009, un desmovilizado del Bloque Cacique Nutibara, Juan Carlos Villada alias 'Móvil 8’ confirmó en su versión libre ante Justicia y Paz, que la Escombrera era un lugar de operaciones de los grupos paramilitares, donde asesinaban y enterraban a las personas retenidas.

En 2012, se llevó a cabo la Comisión Internacional de Esclarecimiento, con la presencia de cuatro comisionados internacionales y dos nacionales, con el fin de hacer visibles los crímenes ocurridos, la ausencia de justicia, la militarización y la permanencia de grupos paramilitares en la zona. En este tiempo, la Corporación Jurídica Libertad ha logrado documentar 104 víctimas de desaparición forzada, de las cuales 11 han sido halladas muertas.

En 2013, las Mujeres Caminando por la Verdad inauguraron el Salón Tejiendo Memoria, el cual se encuentra ubicado en el Convento de la Madre Laura en la Comuna 13

El pasado 5 de agosto del 2015, se iniciaron las excavaciones en la Arenera, sector la Escombrera, y con ello el proceso de búsqueda de los desaparecidos que lidera la Fiscalía con el apoyo de la Alcaldía de Medellín, la  Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, el Ministerio del Interior, Mujeres Caminando por la Verdad y las organizaciones acompañantes: Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado, la Corporación Jurídica Libertad y la Fundación Obra Social Madre Laura. Asimismo, se ha avanzado en los distintos componentes del proceso: prospección, plan de acompañamiento psicosocial y proyecto de memoria.

Asimismo, para hacer veeduría y seguimiento al proceso, las víctimas instalaron un campamento permanente en La Escombrera, pero a día de hoy,  ellas desconocen que se hayan encontrado restos en la zona.

Pronunciamiento de Mujeres Caminando por la verdad en la ceremonia de premiación:

'En este camino de búsqueda de nuestros familiares detenidos desaparecidos y de lucha por esclarecer los crímenes cometidos contra la humanidad en la Comuna 13 de Medellín, hemos aprendido, desde el dolor, que defender los derechos humanos en Colombia es un compromiso para proteger la vida ante la adversidad y una apuesta por conseguir un país con justicia social.

Vencimos años de miedo, estigmatización y revictimización dejando huellas de resistencia por nuestros seres queridos asesinados y desaparecidos que aún viven en nuestra memoria. Hoy somos Mujeres Caminando por la Verdad.

Gracias al acompañamiento de organizaciones como el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado, la Corporación Jurídica Libertad, la Fundación Obra Social Madre Laura y el Grupo Interdisciplinario por los Derechos Humanos, hemos ganado la palabra, hemos salido del silencio al que estábamos sometidas, de la indolencia de una sociedad que nos invisibiliza y hoy alzamos la voz por los derechos de todas las víctimas.

Hoy seguimos exigiendo que se esclarezcan los hechos, que se cuente la verdad sobre el conflicto social y armado del país y que el Estado reconozca su responsabilidad. La Escombrera de la Comuna 13 es sólo un ejemplo de violación sistemática a los derechos humanos cuyos máximos responsables no han sido juzgados.

Este camino, también es una apuesta por la paz. Una paz que promueva la reconciliación nacional sin olvido y con garantías de no repetición.

Felicitamos a todos los defensores y defensoras que hoy se encuentran aquí. Todos y todas somos merecedores de este premio. Ustedes nos enseñan a las víctimas la importancia de los derechos y la dignidad humana.

Agradecemos a Diakonía y demás agencias de cooperación internacional presentes, por el reconocimiento otorgado que es una luz de esperanza para la dignificación de este grupo de mujeres que continúa: ‘Escarbando la verdad y desenterrando la justicia’.

‘Somos semilla, somos memoria, somos el sol que renace ante la impunidad. Somos el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado.’

 

 

 

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