Comunicado a la opinión pública  
                                                                                                                                                   
En el séptimo día del Paro Minero Nacional iniciado el 17 de julio de 2013, la ASOCIACION DE MINEROS TRADICIONALES DE MARMATO (Caldas) – ASOMITRAMA- quiere saludar la dignidad y fortaleza con la que los pequeños y medianos mineros colombianos hemos salido a defender nuestro derecho al trabajo, al territorio y a la vida digna. El reconocimiento, caracterización y apoyo a la pequeña y mediana minería en el código minero y otras disposiciones legales, el cese de la entrega de nuestros territorios a las voraces empresas multinacionales, el cambio de la persecución y estigmatización de nuestro oficio a un apoyo (crediticio, técnico, formativo, etc.) decidido y constante del gobierno, la liberación de áreas y la entrega de títulos para la pequeña minería y el respaldo a los procesos de legalización iniciados  antes del 9 de mayo de 2013 son las principales razones que nos han llevado a salir a las calles para visibilizar nuestra problemática.
 
Ahora bien, esta acción colectiva, que busca la exigencia de nuestros derechos a través del derecho a la protesta social, no ha sido fácil. La estigmatización de la movilización pacífica que estamos realizando conectándola con la violencia y los nexos con actores armados ha sido una de las vías para deslegitimarla.  En ese sentido, el estado criminaliza el bloqueo de vías que realizamos en el desarrollo de nuestra protesta y, por tanto, en lugar de abrir canales de negociación y discusión, envía a la Fuerza Pública para dispersarnos y detener a nuestros líderes. Estas acciones están acompañadas por la utilización desproporcionada de la fuerza por parte de esta última, poniendo en riesgo derechos fundamentales como la vida y la integridad física.
 
Lo anterior se constata en los hechos ocurridos  en Marmato en los días 18 y 19 de julio de 2013 que dejaron decenas de heridos y varias detenciones. En esos días, mientras ejercíamos nuestro derecho a la protesta hubo choques con el escuadrón móvil antidisturbios ESMAD; este último nos atacó y nosotros tuvimos que defendernos. El jueves 19 llegaron intempestivamente al lugar de la concentración y nos atacaron: lanzaron gases lacrimógenos, destruyeron los vehículos que encontraban a su paso, capturaron a las personas que se encontraban en la cocina, dañaron ollas y regaron la comida que estábamos preparando. Así mismo, impidieron el paso de la ambulancia del hospital municipal de Marmato que llevaba dos heridos, poniendo en peligro no solo su vida y su integridad física sino también la del médico que los acompañaba. 

Ante esta situación nos protegimos en los cerros aledaños a la carretera. Ese día también hizo presencia en la zona soldados del Batallón Ayacucho, quienes acordonaron el perímetro y nos amenazaron con capturas y el uso de la fuerza. De esta forma, quedamos cercados. Nos parece importante señalar que el ESMAD se encuentra acompañado en todos los operativos por otro tipo de policías fuertemente armados, que “aseguran la zona” antes del ataque de los mismos y que esa noche nos lanzaron rafagazos. El viernes 19 julio hubo nuevos choques con el ESMAD donde la fuerza desmedida del mismo fue una constante. 
 
Después de un proceso de negociación con la policía acompañados de la Alcaldía de Marmato, la Personería Municipal y la Defensoría del Pueblo – Regional Caldas- se llegó a un acuerdo sobre el cierre de la vía que hemos cumplido el 20, 21 y 22 de julio. Por otra parte, nuestros compañeros fueron liberados (gracias al trabajo de la Defensoría del Pueblo) y fuimos convocados a una mesa de negociación en Medellín con funcionarios del gobierno.  A pesar de lo anterior, y aunque hemos tenido todo el interés de dialogar con el gobierno, la protección de nuestros derechos está lejos de conseguirse, por ejemplo, el Batallón Ayacucho hace presencia a menos de 1000 metros de donde se encuentra nuestra concentración, las negociaciones no han contado con los funcionarios de alto nivel que serían necesarios o las exigencias del gobierno no parecen buscar la conciliación sino la dilación del conflicto. Estas circunstancias pueden llevar a que, al continuar ejerciendo nuestro derecho a la protesta, vuelven a darse la violación de nuestros derechos, el regreso del ESMAD y el uso desproporcionado de la fuerza. 

Pedimos que, siguiendo el ejemplo de la comunidad marmateña, se solidaricen con nuestra causa y nos acompañen el próximo miércoles 24 de julio de 2013 en el gran plantón que se llevará a cabo a la entrada del municipio de Marmato desde las 10 de la mañana. Con él buscamos hacer un llamado a la opinión pública nacional e internacional sobre la necesidad de defender los derechos de todos los colombianos al trabajo, la vida digna, el territorio, la cultura y la movilización social. Igualmente, la participación de las familias marmateñas demuestra que no somos criminales ni terroristas sino trabajadores que hacen parte de este país y aportan a su desarrollo. Ahora, aunque seguimos abiertos a la concertación, que la mesa de negociación se abrirá nuevamente hoy 23 de julio a las 2 p.m. y que continuaremos en paro, solicitamos un monitoreo permanente que garantice la protección de todos los derechos de los que nos encontramos protestando.

 

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