Agua_benditaEl pasado 19 de noviembre participaron en la sesión ordinaria del Concejo de Medellín la Mesa Interbarrial de Desconectados, la Liga de Usuarios de Servicios Públicos y la Corporación Penca de Sábila, con el propósito de abrir el debate alrededor del mínimo vital de agua potable para la ciudad.

Pese a que desde el 2011 la Alcaldía de Medellín desarrolla el programa “Litros de Amor” para el abastecimiento de este recurso, a causa de las estrechez de sus requisitos este proceso resulta ser excluyente: pueden acceder a él las personas catalogadas por debajo de los 47,99 puntos del SISBEN, que tengan sistema de acueducto y alcantarillado con empresas autorizadas por el Municipio (EPM, Acuarela, Arcoiris, Isaac Gaviria), no tengan deudas con la empresa prestadora del servicio y hagan parte de los programas de Medellín Solidaria y Familias en Acción.

Como lo reconocieron los concejales, “Litros de Amor” es un programa indiferente ante la realidad de las familias desconectadas de Medellín (32.000 para diciembre de 2011), cuyas condiciones de vida les implica poner las necesidades en una balanza, “o comemos o pagamos” como dijera una de las consignas que desde años atrás vienen pregonando los desconectados de la ciudad.

A continuación la ponencia de la Mesa Interbarrial de Desconectados ante el Concejo Municipal.

 

Ponencia de la Mesa Interbarrial de desconectados en el concejo municipal

19 de Noviembre de 2011

Agradecemos la invitación que los concejales hacen a la Mesa Interbarrial de Desconectados de Medellín para participar en esta sesión. Sin embargo aclaramos que la Mesa Interbarrial de Desconectados es un proceso autónomo y comunitario, que no responde a ningún tipo de bandera o partido político. Queremos participar para nutrir el debate sobre la garantía de la prestación y el acceso a lo SPD con calidad, como un derecho fundamental para un buen vivir y, en este sentido, contarles nuestras apreciaciones frente al programa “Litros de Amor” de la Alcaldía de Medellín.

Nuestra apuesta es un esfuerzo por construir otro tipo de política a la que tradicionalmente ha tenido el país, una donde la relación elegido-electores cambie y se comience a ver a las comunidades como parte fundante y esencial del sistema político. Nuestras motivaciones no son dádivas ni contratos, es el anhelo de construir la dignidad en nuestros territorios, donde ésta sea una constante que reemplace la profunda inequidad que nos azota.

Como Mesa Interbarrial de Desconectados participamos en la construcción del Plan de Desarrollo Municipal (PDM), en los diferentes espacios de discusión ante las respectivas instancias encargadas de realizar recomendaciones y sugerencias a dicho Plan: en febrero,estuvimos reunidos los Equipos de Gestión de los Planes de Desarrollo Local en el salón de diálogo de la Alcaldía, con el entonces asesor Álvaro Berdugo y con algunos funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Social, además de participar en diferentes espacios comunales y zonales donde presentamos las propuestas.

Durante el mes de marzo participamos activa y propositivamente en los diferentes foros realizados por el Consejo Territorial de Planeación (CTP), donde se abordaron temas como vivienda y hábitat, población desplazada, mujeres, cultura, entre otros. El CTP entregó su concepto incluyendo las propuestas de la comunidad, pero tampoco fueron tomados en cuenta. En mayo participamos de las diferentes sesiones descentralizadas del Concejo en nuestras comunas, y también nos movilizamos en la sesión donde se discutió el tema de la vivienda y el hábitat.

Y dado que ninguna de las propuestas comunitarias fueron tenidas en cuenta, el 30 de mayo, día de aprobación del PDM, nos hicimos presentes en el Concejo para rechazar lo demagógico del proceso y la definición unilateral del Plan de Desarrollo. Hoy estamos de nuevo en este recinto, siempre con la intención de participar en el debate, pero también con la claridad de que las comunidades nos seguiremos movilizando hasta que nuestras propuestas y problemáticas sean asumidas con respeto y responsabilidad por la Administración.

La problemática de los SPD en Medellín

Los Servicios Públicos Domiciliarios (SPD) son importantes en la medida en que determinan el nivel de calidad de vida de la población, pues sin estos las actividades cotidianas de supervivencia se dificultan y afectan directamente la condición de dignidad de las personas.

En la actualidad en la ciudad de Medellín se presentan VARIAS PROBLEMÁTICAS RELACIONADAS CON LA PRESTACIÓN DE LOS SPD, como son: altas tarifas, cobro del alumbrado público, implementación de la energía prepago, refinanciación de las deudas y mala facturación en las “pilas públicas”. También se encuentran PROBLEMAS RELACIONADOS CON EL ACCESO A LOS SPD pues existen barrios enteros que no cuentan con los servicios de acueducto y alcantarillado que prestan EPM, de modo que para suplir esta necesidad los habitantes de estos sectores han tenido que autoabastecerse, construyendo sus propios servicios de manera artesanal que, aunque con buena intención, no cumplen con unos mínimos estándares de calidad y sanidad, el agua que consumen no es apta para el consumo humano y no llega en suficiente cantidad; y el alcantarillado corre a cielo abierto desembocando en las quebradas sin ningún tipo de tratamiento previo, produciendo graves afectaciones a la salud pública de sus habitantes y del medio ambiente.

En este sentido, consideramos que las problemáticas relacionadas al goce de los SPD es grave y debe tratarse, no sólo desde una política pública que garantiza un mínimo vital de agua, sino considerarse el drama que atraviesan alrededor de 35.000 familias que no tienen cobertura de redes de servicios públicos domiciliarios por encontrarse en zonas de alto riesgo, en zonas de protección o ubicadas por fuera del perímetro urbano.

Manifestamos públicamente que el derecho de las comunidades y sectores populares a los SPD está siendo vulnerado debido a las lógicas del neoliberalismo y la privatización. Para diciembre de 2011, la desconexión alcanzó cifras de 32 mil familias sin servicio de agua potable y 20 mil familias de la energía eléctrica.

Es así como los servicios públicos domiciliarios son una mercancía a la que sólo pueden acceder aquellas personas que tienen con qué pagarlos. La privatización de estos la vemos actualmente con la prestación del servicio de energía a través del sistema prepago, que deja en constante desconexión a las familias pues si no recargan el contador no tienen acceso a la misma. Como si fuera poco, para seguir aumentando las ganancias de la empresa, a los desconectados prepago además del costo del kilovatio les cobran por servicios que no han usado, como la facturación así no exista factura, o los trabajadores que ahora la empresa no tiene que contratar para leer los contadores. El agua está empezando a ser comercializada también a través del sistema prepago, en el cual nos venden gota a gota nuestros recursos y a muy altos costos.

Consideramos desproporcionado el número de desconectados en la ciudad de Medellín, no obstante para el último trimestre de 2011 EPM reportó ganancias superiores a 1,5 billones de pesos y el municipio de Medellín recibió 797.500 millones de pesos por concepto de transferencias.

Las soluciones ofrecidas por EPM y la Alcaldía son inmediatistas y superficiales, por un lado la energía prepago que se ha masificado rápidamente en los estratos bajos, llegando a más de 80 mil hogares. El experimento, que no ofrece soluciones estructurales, parece satisfactorio. El programa piloto de los servicios de acueducto y alcantarillado bajo la modalidad de prepago se viene aplicando con 293 instalaciones en familias desconectadas. Estos sistemas prepago, disminuirán la cifra de desconectados pero solo en números porque la condición de desconexión es latente.

Por otra parte el programa ofrecido por la Alcaldía “Litros de Amor” ha sido una solución que no garantiza el derecho, ya que su cobertura no es suficiente y el acceso a este está condicionado por ser parte del programa Medellín Solidaria, calificar en la encuesta del sisbén nivel 1 y estar a paz y salvo con la empresa prestadora del servicio, el cual consideramos una estrategia para recaudar la cartera morosa y no para garantizar el derecho humano fundamental al agua.

Además, destacamos que en el Acuerdo 006 de 2011 se consideraba la progresividad del programa, buscando llegar a cada vez más hogares. Sin embargo esta posibilidad se limita en el Plan de Desarrollo Municipal 2012–2015, donde se instituye que la línea base es de 34.000, cuando la anterior administración había llegado hasta 33.400 hogares aproximadamente, un esfuerzo corto que demuestra la falta de voluntad política de esta Alcaldía.

De otra parte, para el componente de SPD dentro del PDM se asignó una suma de 400.000 millones de pesos, pero además se amarró este recurso a la instalación de redes de gas para 250.000 nuevos usuarios, usando nuestros recursos públicos para extender el negocio de EPM, con los cuales se le ha garantizado una ampliación de este servicio, mientras al agua potable y energía eléctrica, bienes más vitales, se les deja sin ningún tipo de indicador y proyectos dirigidos a la satisfacción de estos derechos.

Como comunidades proponemos lo siguiente, para garantizar nuestro derecho humano fundamental al agua:

1. Que se impulse un acuerdo municipal donde se condonen las deudas de los hogares desconectados de agua y energía eléctrica de los estratos 1 y 2, es decir una amnistía, lo cual tendría un costo para la Administración Municipal de aproximadamente $30.000 millones.

2. Que se aplique una política de mínimo vital de agua potable (acueducto y alcantarillado) y energía eléctrica (130 kw/h) para los estratos 1 y 2 de la ciudad (aproximadamente 300.000 familias). Su costo sería aproximadamente 200.000 millones de pesos anuales, una mínima parte del presupuesto de la Alcaldía de Medellín, valga decir el más alto del país, de 3,2 billones anuales.

3. Que se cree un programa de cobertura de acueducto y alcantarillado para los asentamientos subnormales, de formas no convencionales y de materiales livianos, tal y como lo afirman los distintos estudios geotécnicos y de suelos que la Administración bien conoce; y que puedan ser construidos y administrados por las mismas comunidades organizadas.

4. Rechazo rotundo a la energía prepago y una exigencia general por la reconexión y la gratuidad de los servicios públicos; exigir condiciones de empleo digno para acceder a los SPD y la vivienda.

Recalcamos que los servicios públicos domiciliarios son un elemento esencial para la vida ya que son un bien común y un derecho humano fundamental, ligados a la satisfacción de otras necesidades, por esta razón no pueden seguir siendo manipulados para su comercialización y privatización.

Frente al programa “Litros de Amor”, proponemos:

1. Que se amplíe la meta de beneficiarios del Mínimo Vital de agua potable, señalada para el cuatrienio y se extienda a todas aquellas personas que se encuentren clasificadas en estratos 1 y 2.

2. Que si una persona cumple el puntaje del Sisbén estipulado por el auspicio de Mínimo Vital, sea incluida automáticamente dentro de los programas de acompañamiento de Medellín Solidaria, a fin de que puedan gozar del auspicio, pues se trata de familias vulnerables, a las cuales se dirige el Mínimo Vital de Agua potable.

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