Guerra civil españolaEl pasado 15 de abril de 2013 en la Corporación Jurídica Libertad contamos con la presencia de Luis Nieto*, quien conversó acerca de la transición de la guerra civil española abordando los siguientes aspectos:

Las negociaciones son necesarias en los procesos de paz, pero la paz en Colombia tiene connotaciones muy especiales, pues las armas no son el único componente a discutir en las mesas de negociación; de hecho, los procesos de paz están generalmente contaminados por agentes externos. La transición española inspiró procesos de paz en Centroamérica, y es importante, en la medida que hay aspectos de la dinámica colombiana en las negociaciones inspiradas en otros procesos, donde España ha sido un país amigo.

En 1936 las fuerzas progresistas en España se unieron para vencer a la derecha con un programa de revolución articulado que incluía la reforma agraria, la liberación femenina, entre otros. El golpe de Estado fue preparado por la jerarquía, la iglesia católica y la extrema derecha, la guerra fue de unos sobre otros, allí, las democracias europeas se declararon neutrales.

Lamentablemente la transición española fue desde los vencedores y no de los vencido. Esta, se construyó sobre la amnesia de la historia española, perdiendo así el sentido sobre la memoria del país; se desconocieron problemas que dieron lugar a la guerra civil española. Las condiciones en las que se desarrolló la transición fueron horribles, por ejemplo, la censura para las mujeres de izquierda por querer ser progresistas, les rapaban la cabeza y eran obligadas a confesar públicamente su ideología en medio de humillaciones, les robaban sus hijos porque estaban contaminados. El movimiento social en España se reconstruyó con gran esfuerzo, el Partido Comunista en particular se restableció en la clandestinidad.

En 1956 se buscó liquidar la oposición interna. Los intereses de Estados Unidos no fueron tocados, por eso se dio un golpe de estado interno; por otro lado las fuerzas sociales rompieron con la dictadura en miras a la construcción de una verdadera democracia. La transición española se hizo entonces de forma cupular, desconociendo la participación de los movimientos sociales y traicionando al Partido Socialista, el pacto dictadura-movimientos sociales, fue un modelo de Estado con régimen bipartidista.

Se habló de la tierra sin contar con las organizaciones agrarias, usurpando así la participación de las organizaciones sociales. Les ofrecían a los jóvenes integrarse al sistema formando parte del Estado como diputados, alcaldes a cambio de abandonar sus ideales, llegando incluso a incitarlos al suicidio con la distribución de cocaína y heroína por parte de la policía, pues era mejor un joven muerto que revolucionario.

El pacto español que apuntaba a la democracia española se hizo entonces a espaldas, sobre el olvido de las víctimas para no discutir, para no juzgar a los victimarios, se pactó desde la cúpula del sistema sin contar con el pueblo. Si se quería construir el futuro había que olvidar el pasado, la historia de las víctimas. Fue así como las organizaciones sociales quedaron divididas, sin rumbo y se dio el repudio, la criminalización de los Movimientos Sociales por no aceptar el pacto del silencio. Paradójicamente 30 años mas tarde los jóvenes reclaman por que se les ocultó la transición, porque hoy buscan bebés robados.

A pesar de estos vacíos la transición como modelo se exportó a Centroamérica, un modelo que no cumple pactos, pero el ideal en Colombia es poder hacer un proceso de paz que no caiga en los mismos errores, que busque transformaciones sociales; porque en la Transición Española el modelo económico y político no se negociaron, este es el modelo de transición que se le quiere vender a Colombia. Por el contrario se debe procurar ir mas allá de la mera negociación armamentista, superar un modelo donde los victimarios están por encima de las víctimas.

¿Qué se está acordando en los procesos de paz?

El riesgos del proceso en términos de participación es que la insurgencia pacta sin ser totalmente reconocida por los movimientos sociales, ¿qué negocia entonces la insurgencia sin poder facilitar la participación del pueblo? Las condiciones son desfavorables, hay ambigüedad, hipocresía política. Los daños del Estado a la sociedad no se discuten. Un proceso serio debería hablar sobre la vinculación del ejército a la violencia del país. Esto agudiza el conflicto entre las comunidades, dando pie a enfrentamientos internos con ruptura de la relación entre los movimientos, porque defender el proceso de paz estigmatiza, encasilla en la insurgencia política.

“Para que los movimientos sociales asuman una autonomía deben ir mas allá de los resultados, estar dispuestos a hacer travesía en el desierto.” Luis Nieto

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