El Enfoque Psicosocial en el marco del Litigio Estratégico.

Foto: Archivo Corporación Jurídica Libertad.

Con el propósito de brindar un acompañamiento integral a aquellos casos de graves violaciones a los Derechos Humanos, desde la Corporación Jurídica Libertad se han contemplado diversas estrategias que potenciar el actuar en el ámbito jurídico, en donde el enfoque psicosocial encuentra un lugar importante. Las posibilidades del enfoque psicosocial en relación con el enfoque de Litigio Estratégico, están enmarcadas en las posibilidades de reconocer el ámbito de la salud mental como un factor de dignidad del ser humano circunscrito al ámbito del bienestar de la persona que se ve afectado por la ocurrencia de diversas situaciones padecidas por estas, ampliando de esta manera, la mirada a los daños ocasionados por las violaciones a los Derechos Humanos y, por lo tanto, de las necesidades de una reparación integral que vaya más allá de la consideración de los daños materiales.


El enfoque psicosocial permite el fortalecimiento tanto individual como colectivo en procura de una mejor participación de las personas en escenarios de exigibilidad de derechos, mitigando el riesgo de profundización de los daños y de desarrollar una acción revictimizante por parte de la CJL. Así mismo, permite la cualificación del personal jurídico que atiende y acompaña a las víctimas en estos, a partir del conocimiento y apropiación de herramientas de escucha activa, contención emocional y registro de información desde una perspectiva psicosocial, favoreciendo la generación de un espacio de bienestar para quien es atendido y el fortalecimiento de la confianza entre la CJL y las víctimas.

Acompañamiento psicosocial a los litigios estratégicos y procesos sociales
En el marco del fortalecimiento de los procesos sociales acompañados por la CJL y en atención a los elementos respecto a la necesidad de comprender que el impacto de las condiciones de violencia e impunidad que se dan en diferentes ámbitos de la vida de las personas que afectan sus condiciones generales de bienestar, se considera que el acompañamiento psicosocial brindado debe darse en diferentes niveles. Lo anterior permitirá abordar esos elementos tanto subjetivos como colectivos y sociales, que favorezcan la participación activa de las víctimas en sus procesos y el empoderamiento en relación con la toma de decisiones sobre sus vidas.


Bajo esta premisa, el acompañamiento psicosocial brindado se realiza desde una perspectiva en la cual se busca lograr articulaciones en los elementos individuales y relacionales de las personas, por lo que no se privilegia una visión clínica ni psicopatológica del sufrimiento sino que se considera este como producto principalmente de la fractura de las redes de apoyo, la desestructuración de la confianza en las propias capacidades y del constante sometimiento a condiciones estructurales de violencia.


Además, se reconoce la potencia de las organizaciones de víctimas como un elemento movilizador y canalizador del dolor que ayuda a que este se transforme en acciones concretas que vuelven a situar a las víctimas en una condición de sujeto autónomo, permitiendo el tránsito de un lugar subjetivo de victimización en el que el dolor es paralizante, hacia un lugar en el que la condición de víctima se desarrolla desde el ejercicio público de la reivindicación de los derechos. De esta manera, las estrategias de intervención psicosocial son:


a. Acompañamiento grupal y comunitario: En el caso actual de al CJL, este espacio de acompañamiento grupal y comunitario estará dirigido principalmente a los tres casos de Litigio Estratégico que se acompañan, es decir, Mujeres caminando por la verdad, Tejiendo Memorias y Grupo de Familiares de la Vereda La Esperanza.

b. Acompañamiento focalizado: Este acompañamiento focalizado puede constar de una o varias sesiones según sea la necesidad, podrá ser realizado tanto por el profesional psicosocial, como por otros profesionales o miembros de los procesos organizativos, a partir de su capacidad, formación y disponibilidad en el momento.

c. Acompañamiento individual: Este tipo de atención pone el foco principalmente en que las personas se reconozcan como agentes transformadores de su realidad, que restablezcan su capacidad de decisión frente a la vida y reconozcan o generen recursos para movilizar su situación. Esto, atendiendo a que uno de los principales impactos de la violación de los Derechos Humanos es la pérdida de capacidad y confianza en la posibilidad de decidir sobre el futuro. En este nivel de atención se abordan principalmente aspectos como: Duelos complicados, sentimientos de culpa y vergüenza, miedo paralizante, desesperanza y aislamiento, conductas de riesgo.

d. Acompañamiento psicojurídico: Es una estrategia que complementa la acción jurídica buscando también con ello condiciones favorables para las personas, coadyuvando a que estas experiencias no se conviertan en un nuevo escenario de revictimización sino que, por el contrario, permitan la generación de acciones reparadoras para ellas que les permitan un cambio subjetivo y la resignificación de sus experiencias, así como el posicionamiento de sus demandas en escenarios públicos de decisión, convirtiéndose de esta manera en sujetos políticos, agentes de transformación.