Líderes de Santa Elena son señalados como terroristas

Santa Elena

*Foto tomada de Internet

Días después de realizadas las actividades culturales del pasado mes de junio para rememorar la decisión de la Administración Municipal de Medellín de demoler la sede de la Sociedad Mutual Santa Ana, ubicada en la vereda Mazo del corregimiento de Santa Elena; ha comenzado a circular por Internet un panfleto sin firmar que, tras hacer apología al trabajo realizado por las “entidades que han hecho un gran esfuerzo además de grandes inversiones para el beneficio de todos”, se ensaña contra los miembros de la Mesa de Desarrollo Local de Mazo y los tilda de terroristas.

“Esta mesa ha encabezado de manera directa los actos terroristas que se han presentado”, se lee en el documento. Y a continuación presenta una serie de argumentaciones que rematan con: “se le pide el favor a cualquier grupo al margen de la ley que por favor nos haga una limpieza en toda Santa Elena, principalmente Mazo, Piedra Gorda, Barro Blanco y el Rosario”.

La difusión de este panfleto fue antecedida por un texto firmado por Luis Rodolfo Alzate Hernández, guía del Parque Arví, y publicado el 16 de junio pasado en la página oficial del Parque, donde responsabiliza a la Mesa de Desarrollo Local de los daños ocurridos en el centro ecoturístico y señala sus acciones de libre protesta como prácticas criminales. Aprovecha para solicitar, además, “a la comunidad de Santa Elena denunciar a estos actores del terrorismo”.

En junio de 2010 la Administración Municipal, apoyada por funcionarios del Parque Arví, resolvió echar abajo la sede social y mutual de Mazo, pese a la oposición de la comunidad que la empleaba para sus reuniones, eventos sociales, culturales y religiosos desde 1959. La Alcaldía de Medellín, evidentemente más interesada en el fomento del empresarismo y los negocios, que en la necesidad de las personas de consolidar escenarios para el encuentro y la construcción colectiva, buscaba levantar un Centro de Desarrollo Empresarial Zonal (Cedezo) en el terreno demolido.

Desde entonces las relaciones entre los selenitas y las autoridades se han dificultado, especialmente porque los miembros del Comando de Policía de Santa Elena abusan de su autoridad y no desaprovechan oportunidad para ofender e intimidar verbalmente a la comunidad.

Durante las actividades culturales realizadas el 11 y 12 de junio pasado, de acuerdo a las denuncias elevadas líderes y miembros de la Mesa de Desarrollo Local, desde el comienzo la Policía estuvo presente tratando a los asistentes de “gamines, hijuetantas” y diciéndoles inquisitivamente “yo sé donde vivís vos”, como si en Colombia no existieran procedimientos legales que las autoridades deben emplear en caso de requerir a una persona cuando comete un delito.

Fue al final de la jornada, después de la marcha y durante la eucaristía, que aumentaron las ofensas y provocaciones por parte de los miembros de Fuerza Pública, ocasionando un enfrentamiento al que las autoridades respondieron con tres tiros al aire, ignorando que los impactos de bala en caída libre también matan.

La comunidad considera que de actuar de forma respetuosa, eliminando las ofensas y los insultos del lenguaje con el que la Policía se dirige a la gente, no se presentarían altercados.

Por otra parte, consientes de los desmanes y abusos de la Fuerza Pública en Colombia, temen las acciones que pueda emprender la Policía en relación con la amenazante afirmación, ya reiterada, de que conocen el lugar donde habitan estas o aquellas personas; y las consecuencias fatales de los señalamientos que se hacen en el texto publicado por el empleado del Parque Arví, sin que su administración se inmute siquiera, y en el panfleto que viene circulando y donde se advierte que no será el último.

Exigen, por tanto, que la Administración Municipal y Corregimental y las autoridades se pronuncien frente a la situación y les garanticen su derecho a la vida, a la libre expresión y a la protesta, propios de un Estado democrático.