Luz Marina Monzón: “Estoy ilusionada de la potencia de un trabajo humanitario”.

La directora de la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas, Luz Marina Monzón, habló con la Corporación Jurídica Libertad sobre la primera fase de la intervención técnico – forense que se desarrolló en la Escombrera, Comuna 13 de la ciudad de Medellín.

¿Qué resultados arrojó la primera fase de la intervención?

Este abordaje, aunque se había emprendido por la Fiscalía General de la Nación, no había tenido continuidad ni había ofrecido una respuesta en los términos que las familias necesitaban. Que se refería a poder comprender por qué se había hecho lo que se había hecho y cuáles eran los resultados y por qué las conclusiones de esos resultados que no arrojaron ninguna verdad sobre lo que ellas estaban buscando. Nosotros ahora estamos haciendo ese abordaje de manera sistemática, técnica, pero sobretodo de manera organizada. Eso significa que estamos en una primera fase que tuvimos que introducir la interlocución con el contexto de esta zona. Es decir, la Alcaldía debía intervenir para facilitar la remoción de los escombros que durante años y años se han depositado en esta zona. Pero también que teníamos que ponernos de acuerdo con la empresa que está acá alrededor haciendo una explotación porque hay información que es importante para la planificación de la intervención. Esta es una fase de exploración para conocer el terreno, el tipo de escombros, las características del mismo, la planificación para seguir abordando el terreno.

¿Cuánto tiempo estiman tomará la búsqueda?

Cuando uno habla de que la operación Orión produjo todas esas violaciones y que hasta hoy estamos haciendo un abordaje de la manera, tenemos que tener consciencia de que han pasado más de 10 años. Cada año se han acumulado escombros que han alejado la posibilidad del abordaje donde presuntamente dejaron los cuerpos. Entonces tenemos que remover año por año esos escombros. No digo que nos vamos a tomar un año para cada remoción pero si tenemos que calcular cuál es la densidad del estos escombros a lo largo de estos 10 años. Eso significa planificar tiempo, planificar recursos humanos, técnicos y financieros que nos ayuden a llegar al momento donde podemos hacer la búsqueda propiamente de las personas.

¿Cuáles han sido los mayores retos?

Por un lado las características del terreno pero también la articulación interinstitucional porque tiene distintas perspectivas, distintos objetivos y metodologías. Una Alcaldía que tiene una estructura de decisiones, de componentes en el diálogo que no necesariamente hablaron en el mismo tiempo para la planificación de esto. Eso significa que no hayamos podido empezar el año pasado sino este año. Estamos hablando de una JEP que hace parte del Sistema Integral pero que tiene una perspectiva que es la de su proceso judicial y las pruebas dentro del proceso. Que tiene una dinámica distinta a esta humanitaria donde nosotros hacemos la tarea técnica que también hace la JEP pero damos un valor central a la participación de las víctimas y al poder construir en un diálogo en doble vía sobre técnico y la metodología de la intervención.

¿Cuándo podemos tener una fecha de inicio de la siguiente fase?

No puedo decir una fecha, pero si tenemos previstos 5 pasos adicionales que tienen objetivos muy concretos y esos pasos son por ejemplo qué conclusiones técnicas vamos a sacar de esta intervención. Por ejemplo: qué tipo de terreno es el que estamos abordando, eso proyectado hacia abajo cuánto tiempo es. En segundo lugar, en una propuesta técnica que ya está dispuesta vamos a tener que seguir subiendo en la montaña para la exploración. Eso interfiere con un estudio geotécnico que está haciendo ahorita y que pagó la Alcaldía para evitar consecuencias de deslizamientos a partir de la intervención. Entonces el estudio y las conclusiones técnicas que saquemos de esta primera intervención nos va a permitir saber si esos pasos que están ya planificados siguen siendo los pasos, cuáles son los tiempos para poder decir cuándo comenzaríamos la próxima fase y poder saber en proyección cuánto tiempo van a durar las otras fases.

¿Qué compromiso tendrá la UBPD para lograr cumplir las expectativas de las víctimas?

Yo estoy ilusionada de la potencia de un trabajo humanitario que se hace y esto significa el poder estar en un diálogo respetuoso y dignificante como los expresaron las víctimas. Eso se ha hecho en el explicar, en escuchar lo que las víctimas dicen sobre el aspecto técnico y no creer que son dos cosas a parte: que uno es el momento técnico y otro es el momento de las víctimas. El momento es uno solo y el reto es poder poner en diálogo esas dos expectativas, esas dos miradas para enriquecer esa intervención. De acá en adelante esperaría que esto que hemos aprendido de parte de las víctimas, porque nos están enseñando la importancia de que les podamos explicar en tiempo real para aliviar su sufrimiento. Hay que fortalecer este conocimiento y que esto haga cada vez más sólido lo que es el trabajo humanitario en la búsqueda de los desaparecidos.

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