Informe: La Paz Confinada, Situación de defensores y defensoras de derechos humanos en Antioquia

E l presente informe constituye en sí un nuevo acto de resistencia de las organizaciones, lideres, lideresas, defensores y defensoras de derechos humanos que se agrupan en el Nodo Antioquia de la Coordinación Colombia Europa Estados Unidos, que persistimos en la lucha por un país del tamaño de nuestros sueños, donde la vida se ponga al centro de la política, la economía y el derecho. Un país donde pensar diferente sea un atributo y no un peligro mortal; un país en el cual la protesta social sea un principio de democracia y no “actos vandálicos”; un país en el cual la sangre de miles de seres no se derrame infructuosamente en las calles y campos, un país en el cual defender la paz no nos cueste la vida.

El Informe Situación de defensores y defensoras de derechos humanos en Antioquia 2020: “La Paz confinada” corresponde a un año marcado por el impacto de la pandemia mundial del Covid-19. Hecho que ha afectado la salud física y mental, la organización social, la economía, entre otros aspectos, principalmente de la población más vulnerable, dejando al descubierto y profundizando la gran brecha existente entre los más ricos y los más pobres de nuestro país y en especial de nuestro departamento.

El estado colombiano y en particular el gobierno en cabeza del presidente Iván Duque no respondió a esta crisis con salidas humanitarias y alivios como clamaba la población empobrecida y angustiada que proponía entre otras medidas la renta básica. Al contrario, la respuesta fue el direccionamiento de los recursos públicos para fortalecer el sector financiero, la empresa privada y las estructuras militares de la nación. Llama la atención que mientras la población se encontraba confinada por directrices de los órganos nacionales e internacionales responsables de la salud pública se presentaron en Antioquia más de 20 masacres, amenazas, asesinatos selectivos y otro tipo de agresiones 6 Informe sobre la situación de defensores y defensoras de derechos humanos en Antioquia 2020. que se perpetraron mientras las personas se encontraban en total infección, confinadas en sus hogares y con “tapa bocas” y paralizadas por el miedo.

En el año 2020 se partió la historia no solo de nuestro departamento, sino de la humanidad. Pero la defensa de los derechos humanos mayormente vulnerados durante este periodo siguió siendo estigmatizada y penalizada; el gobierno no respondió con un manejo pertinente a la pandemia. Fue una respuesta que suele brindar el Estado de ineficiencia como lo ha venido haciendo ante la pandemia de la guerra que hace muchos años viene padeciendo la población y en especial el departamento de Antioquia. Las comunidades además de padecer durante el año 2020 los efectos del Covid-19, tuvieron que enfrentar el recrudecimiento de la pandemia de la guerra y particularmente la violencia contra el ejercicio de la labor de líderes y lideresas sociales, defensores y defensoras de Derechos Humanos.   

El informe nos muestra que han sido infructuosos los sacrificios de las organizaciones y comunidades que en los diferentes territorios anhelaban un acuerdo que caminara efectivamente hacia el logro de una paz estable y duradera. Este periodo que debería ser de post acuerdo no ha sido más que un nuevo golpe contra las comunidades en las distintas subregiones del departamento tan afectadas por el conflicto armado, en el año 2020 la paz fue confinada no por la pandemia del Covid-19 sino por esa otra pandemia que el Estado sigue con una pasividad y sin contrarrestar, en dónde las cifras y los hechos de vulneraciones a los Derechos Humanos de la población son alarmantes, los riesgos para ejercer el liderazgo y la defensa de los Derechos Humanos en Antioquia son muy altos.

Otros impactos de la pandemia en los que este informe no alcanza a profundizar pero que dejamos insinuados para la investigación y exploración de lectores y lectoras: El aumentos de las violencias de género, la violencia interfamiliar; el deterioro de la salud física y mental sin una optima atención; el negacionismo por parte de organismos estatales que intentan reducir los impactos negativos de la pandemia y sus procederes haciendo uso de eufemismos; falta de cumplimiento de los acuerdos de paz… Así, Hoy, las masacres son homicidios colectivos. Las desapariciones forzadas son simplemente personas con paradero desconocido. Entre otras cosas…

Quisiéramos que este fuera un informe de la esperanza, pero no, es un informe de la resistencia. Hoy, al momento del lanzamiento de este informe tenemos en nuestro departamento un panorama complejo que se dirime en las calles con un estallido social. Esperamos que la paz deje de estar confinada y se pueda realmente tener las plenas garantías y derechos para ejercer la labor de liderazgo social, esperamos que ¡LA PAZ NO NOS CUESTE LA VIDA!    

Descargue el informe completo aquí:

https://cjlibertad.org/comunicaciones/Informe%20La%20Paz%20Confinada%2C%20situaci%C3%B3n%20de%20Derechos%20Humanos%20en%20Antioquia.pdf