Jaime Gallego “Mongo” era una figura emblemática en Segovia, Antioquia, una región cuya economía ha girado históricamente en torno a la explotación del oro. Como uno de los 19 fundadores de la Mesa Minera de Segovia y Remedios, Jaime Gallego representaba a más de 5.000 personas que dependen de la minería artesanal, abogando por su formalización y enfrentándose a la hegemonía de las grandes empresas mineras.
Su activismo lo llevó a interponer acciones populares por contaminación ambiental contra multinacionales, logrando fallos favorables que evidenciaban su compromiso con la protección del territorio y sus comunidades.
Su trayectoria no se limitaba al ámbito minero; Jaime Gallego también incursionó en la política, siendo candidato a la Alcaldía de Segovia en 2023 por el Pacto Histórico. Su compromiso social se forjó desde su juventud, tras ser testigo de la masacre de Segovia en 1988, un evento que lo impulsó a dedicar su vida a la búsqueda de la verdad y la justicia. Esta dedicación, lo convirtió en un objetivo para aquellos que denunciaba. “Mongo” era considerado el líder social más amenazado del Nordeste Antioqueño, recibiendo constantes panfletos intimidatorios, el último de ellos en noviembre de 2024, tras su participación en un paro minero.
La región del Nordeste Antioqueño es un escenario de disputa territorial, con una fuerte presencia de grupos armados ilegales, entre ellos el Clan del Golfo, quienes ejercen control y son responsables de numerosos actos de violencia y extorsión. Este contexto de conflicto y su valiente postura lo situaron en una posición de alto riesgo.
Las Causas de un Crimen Anunciado
El asesinato de Jaime Gallego se inscribe en un patrón de violencia sistemática contra líderes sociales en Colombia. Su incansable labor en defensa de los derechos de los mineros ancestrales, su oposición a los intereses de grupos armados ilegales y la visibilización de los impactos ambientales de las multinacionales mineras, y la denuncia del papel del ejército nacional como actor connivente con grupos paramilitares, lo convirtieron en un blanco.
Su privación ilegal de la libertad y posterior asesinato fue una represalia directa por su activismo y su negativa a ceder ante las presiones de estos grupos legales e ilegales. Este crimen, por tanto, no fue un hecho aislado, sino un ataque calculado para desarticular los procesos organizativos y de defensa territorial que “Mongo” lideraba.
La tragedia comenzó el 3 de marzo de 2025, cuando Jaime Gallego desapareció junto con su escolta, Didier Berrío, mientras se dirigían a una reunión en Vegachí, Antioquia. Las investigaciones posteriores revelaron que Jaime Gallego fue citado a este encuentro por alias “Sebastián” o “Máximo”, un cabecilla urbano del Clan del Golfo, en lo que se considera un señuelo para su secuestro. Ambos fueron retenidos por hombres armados.
Seis días después, en la madrugada del 9 de marzo de 2025, el cuerpo de Jaime Gallego fue hallado sin vida a unos pocos metros de una unidad militar adscrita a la Décimo Cuarta Brigada, en la vereda El Jabón de Vegachí, presentando impactos de arma de fuego. Su escolta, Didier Berrío, fue liberado ileso por el grupo armado ilegal.
Al conocer los hechos, el presidente Gustavo Petro, atribuyó este grave crimen al Clan del Golfo, señalando a alias “Máximo” o “Sebastián” como uno de los autores del mismo. La noticia generó una profunda indignación en Colombia, y la comunidad de Segovia despidió a “Mongo” con emotivos homenajes.
Acciones de Investigación y Resultados
El 25 de junio de 2025, Arlenson González Vanegas, alias “Sebastián” o “Máximo”, fue capturado en la comuna 13 de la ciudad de Medellín y enviado a prisión. Se le imputó la presunta responsabilidad en el secuestro y asesinato de Jaime Gallego. La Fiscalía le atribuyó los delitos de homicidio en persona protegida, secuestro simple agravado, concierto para delinquir agravado y hurto calificado agravado. Alias “Sebastián” o “Máximo” fue identificado como cabecilla de la subestructura Jorge Iván Arboleda Garcés del Clan del Golfo. A pesar de que el procesado no aceptó los cargos, un juez dictó medida de aseguramiento en centro carcelario, y nos encontramos ad portas de que se presente la acusación formal en contra de este integrante del Clan del Golfo.
Agresiones Contra Defensores(as) en Cifras: Primer Semestre de 2025
El asesinato de Jaime Gallego no es un hecho aislado, sino un doloroso ejemplo de la grave situación de persecución y agresión contra líderes y lideresas que persisten en Antioquia.
El boletín de la Corporación Jurídica Libertad (CJL) para el primer semestre de 2025 revela cifras alarmantes que contextualizan la vulnerabilidad de los defensores de derechos humanos en la región.
Durante los primeros seis meses de 2025, se registraron un total de 89 agresiones contra defensores de derechos humanos y líderes sociales en Antioquia. Esta cifra representa un preocupante incremento del 71% en comparación con el mismo periodo del año anterior. La amenaza individual se consolida como la principal forma de agresión, con 31 amenazas individuales registradas solo en la subregión del Nordeste, lo que constituye el 64.5% del total de amenazas en el departamento.
En cuanto a los homicidios, el boletín documenta el asesinato de 7 líderes en Antioquia durante el primer semestre de 2025, incluyendo a Jaime Gallego. Entre las víctimas se encuentran 3 sindicalistas, 3 líderes comunitarios y el reconocido defensor de la minería ancestral. La subregión del Nordeste, donde “Mongo” ejercía su liderazgo, fue la más afectada, concentrando el 42% del total de agresiones registradas en el departamento, con 38 casos.
La siguiente tabla resume las cifras clave de agresiones contra defensores de derechos humanos en Antioquia durante el primer semestre de 2025, según el informe de la CJL.
| Categoría de Agresión | Cifras Primer Semestre 2025 (Antioquia) |
| Total de agresiones | 89 casos |
| Incremento vs 2024 | 71% |
| Líderes asesinados | 7 (incluyendo a Jaime Gallego) |
| Agresiones en el Nordeste | 38 casos (42% del total departamental) |
| Amenazas individuales en el Nordeste | 31 casos (64.5% del total departamental) |
El informe de la CJL concluye que la persistencia de estructuras armadas ilegales, como el Clan del Golfo, y su control territorial, continúan siendo el principal factor de riesgo para quienes ejercen la defensa de los derechos humanos y el territorio en Antioquia. La impunidad y la falta de garantías efectivas para la labor de los líderes sociales perpetúan un ciclo de violencia que desangra al país.
El asesinato de Jaime Gallego “Mongo” es un recordatorio sombrío de los peligros que enfrentan los líderes sociales en Colombia. Su vida, dedicada a la defensa de los derechos humanos y la justicia social, fue truncada por la violencia de actores armados ilegales. La Corporación Jurídica Libertad reitera su llamado a las autoridades para que se garantice la protección de los líderes sociales y se combata la impunidad, asegurando que la memoria y el legado de “Mongo” y de todos los defensores de derechos humanos no sean en vano.
Esta publicación se hace en el marco del proyecto El Derecho a Defender Derechos, una juntanza entre Asociación Minga, Programa Somos Defensores, Civil Rights Defenders y Corporación Jurídica Liberta. La cual es posible gracias al apoyo de Unión Europea en Colombia.