La situación de los derechos humanos y el Derecho Internacional Humanitario (DIH) en la región Centro durante 2025, particularmente en Bogotá, Cundinamarca, Tolima y Huila, estuvo marcada por la reconfiguración del conflicto armado, la expansión de estructuras criminales y la disputa por corredores estratégicos y economías ilícitas. Estas dinámicas se expresaron de manera diferenciada entre zonas urbanas y rurales, mediante homicidios, amenazas, extorsiones, reclutamiento de niños, niñas y jóvenes, restricciones a la movilidad y diversas formas de control social. La persistencia de estas violencias estuvo relacionada con la limitada presencia integral del Estado, el incumplimiento de acuerdos con las comunidades y la continuidad de brechas sociales que siguen alimentando el conflicto.
En el Huila, aunque la crisis humanitaria no alcanzó las dimensiones de otras regiones del país, durante 2025 se presentó un deterioro progresivo de las condiciones de seguridad, especialmente en municipios conectados con Tolima, Cauca, Caquetá y Meta. La expansión del Estado Mayor Central (EMC) fortaleció corredores de movilidad y aumentó los riesgos de enfrentamientos, restricciones a la movilidad, extorsiones y control social, afectando particularmente a comunidades campesinas, personas defensoras de derechos humanos y firmantes del Acuerdo de Paz. En Neiva, durante el primer semestre se registraron 48 homicidios, 12 de ellos contra menores de edad, principalmente habitantes de las comunas 6, 8, 9 y 10, en un contexto en el que también se advierte el incremento de prácticas de “limpieza social”.